sábado, 4 de marzo de 2017

Kay, un cachorro extraordinario. Capítulo 22 - Un gato en el tejado.

Salva a un gatito de los feroces pájaros.

Estaba el buen Kaycedo Kay descansando el la casa, cuando en eso escucho un  atronador quejido a través de la ventana.

— Miau, miau..

Más que un quejido, ese sonido era un llanto, una suplica por auxilio, una queja lanzada al viento, un murmullo desconsolado de tristeza, pena y lamento....

— Miau, miau...

Paró las orejas, y con su excelente olfato, se puso a husmear el aire, buscando la clave, el origen, el lugar desde donde venia ese sonido, ese quejido, ese llanto, ese doloroso llamado de auxilio:

— Miau, miau...
—- Guau, guau!! Grrff... Guau, guau!! Grrrff.

Ante esa llamada de auxilio, y la respuesta tan contundente de nuestro amigo, toda la población presente se puso en alerta. Acudieron todos con herramientas de cacería. Trajeron escaleras, sogas, trinches, escopetas, palas, picos, teteras, linternas, combas, hachas, sierras, cañas de pescar, redes, sombreros, guantes, lanzas, escudos, grilletes, poleas, péndulos, brújulas, escuadras, lápices, lapiceros, borradores, pinceles, tinteros, tajadores, grapadoras, perforadoras, folderes, cuadernos, libros, agendas...

— Bastaaaaaaaaaa!!!! —Dijo Fatimita, nuestra principal lectora— Otra vez estás exagerando y saliendo del tema. Para que tantas cosas? Se puede saber?

— Mire señora Fatimita —dijo el escritor autor editor muy serio— la historia debe seguir un cauce que ya está pre diseñado, y todos los argumentos aquí expuestos solamente sirven para hacer énfasis en cada uno de los detalles que nos llevarán por el desarrollo adecuado de cada uno de los hechos que hagan de la misma única e irrepetible. En pocas palabras déjeme decirle que el uso de las palabras para hacer una descripción adecuada de cada escena imagen y/o escenario está dada por las circunstancias que se presenten en el momento preciso de su creación en el intelecto del escritor, osea, su humilde servidor. Por tanto, la historia se escribirá tal y como deba escribirse, a no ser que existan elementos de juicio que nos obliguen a cambiar de estilo, forma o fondo de la trama principal del relato. Otro si digo: Ni yo mismo entendí todo esto...

Plop!

* Ja, ja, ja! Compadre, el peladito ya sonó...
* Y ahora vienen los bomberos a llevárselo! Ja, ja, ja
* También la policía!
* Y el ejército!
* Y los gendarmes...
* Y serenazgo?
* Y la CIA?
* Y la KGB? Es en serio?
* Los Vengadores? Nooo... Compadre, esto se está poniendo recontra raro...
* Los hombres de negro! Y los X men! Y Gokú!
# Che, que sucede aquí?
* Es una fiesta, mi cuate!
* Y se llevarán al gordito pelón!
* Se rayó!
# Pero che, el único rashado aquí soy sho, ves?
* Orale mi cuate, el rayado esta que se entromete...
* Alguien lo invito?
* Que yo sepa, pues naides mi cuate...
* Naides de naides, carnal...
# Che, no me malinterpreten, ves? Sho solo quiero colaborar...
* Aqui te vamos a corro BORRAR!!
* Atrapen al rayado!
* Yepe yepe yei!!
# Mamitaaaaa!!!

Nota del autor: Ya puedo seguir con la historia?
Nota del escritor: Claro que si, ya no habra mas interrupciones.
Nota del editor: Importante es que ya nadie nos interrumpa, para que el relato sea fluido y comprensible, y podam os hacer esta entrega a tiempo.
Nota de la nota: Estas hablando contigo mismo...
Nota de la historia: Ya puedes seguir?!
Nota de mi: Ok, ok... Pero que nadie se enoje...
Nota de todos: Sigue ya!!

En vista de las circunstancia tan adversas, presentadas con la intolerancia que se presenta ante mi persona, y el inobjetable atropello a mi libertad de expresion, debo hacer llegar mis voz de protesta ante los mas altos circulos de defensores de los derechos humanos, ya que estoy siendo objeto de tirania e intolerancia por parte de todos los aqui presentes. Yo, el escritor autor editor, pongo por escrito que no estoy de acuerdo con que se me limite mis libertades ganadas por los precursores de la independencia, mis abuelos y tatarabuelos, quienes, dejando su sangre y su vida en los gloriosos campos de batalla, hicieron que mi querida patria y todos los que en ella habitamos seamos libres por toda la eternidad.

He dicho!

Silencio total....

Hola... Hay alguien?

Por supuesto el silencio total reinaba en el ambiente. Nadie quiere escuchar este aterrador sonido del escritor autor editor y todo lo que quiera que termine en or, quejandose de los que le estaba sucediendo.

Mejor hagamos un resumen de la historia y listo:
- Guau! Guau! Ladraba Kaycedo Kay moviendo freneticamente la cola, y saltando con direccion a la ventana
- Miau, miau.. Gemia el minino en el tejado, sosteniendose a duras penas de las tejas que ya se estaban soltando...
- No te preocupes pequeño! - Una voz sonaba a lo lejos- Vamos en tu ayuda..

Eran los bomberos, quienes ante los ladridos potentes y estruiendosos de Kay Benson, acudieron prestamente a auxiliar al pobre e indenfenso minino...

Colocaron su escalera telescopica....

Momentito... Este, una pregunta, señor Carnotauro, se puede saber que hace con ese telescopio y esa waflera?

- No habian pedido una waflera telescopizada? - Respondio Pancrasio, el carnotauro-, supongo que podemos usar esta waflera y verla a traves del telescopio, pero... Esta un poquitin dificil de enfocar,. creo que debemos primero poner la waflera en orbita, y entonces, ahi pues si, podriamos enfocarla y...

- Al unico que voy a poner en orbita es a ti!! Por menso! ESCALERA TELESCOPICA!!! Eso era. ES-CA-LE-RA!! No waflera...
- Chuuuu.... Ya se me hacia raro, como se podria rescatar a un gato con esto? A waflerazos?
- Fuera de mi vista!! Fuera, antes que pierda los papeles, y... y....

Bueno, en fin, dejemos al autor escritor jalandose los ultimos pelos de su pelada, y renegando nuevamente con Pancrasio,. que no la chunta ninguna...

Nota de la historia: Cuanto me amas, mi vida?
Nota del historio: Te amo mas que a mi vida misma, mi reina bella...
Nota de todos: Aaaaa (suspirando).
Nota de la historia: Creo que seremos mas...
Nota del historio: Vas a invitar a alguien?
Nota de la Historia: No tontin, estoy embarazada....
Nota del publico: Aaaaa (otra vez suspirando)
Nota del historio: ....... (se quedo sin palabras)
Nota de la tortuga: Puedo ser la madrina....
Nota del maestro Shao: Yo selé el padlino!!! Yupiiiiii









Cat y su pandilla. Inicio de clases

— Que ya te dije que debes ponerte esa falda!

— Pero mamá... No quiero! No me gusta! Me aprieta! Y no me gusta....

— Te he preguntado acaso eso? Te lo pones y punto!

Zanjada la consersación, Cat a regañadientes se enfundó en el vestido de cuadritos que mas detestaba, dejando de lado sus preciados shorts y su polera todoterreno que siempre adoraba. Las miró con ternura. Las dobló con cuidado. Sus amigas, su ropa favorita «Pronto volveré con ustedes, mis queridas amigas —pensó para sus adentros— nada ni nadie, menos este horripilante vestido, podrá separarnos»

— Y también te pones medias y zapatos! Ni sueñes que irás con esas zapatillas mugrientas!

— NO están mugrientas, mami. Además, esos zapatos me ajustan.

— Así es al inicio. Siempre sucede lo mismo con los zapatos nuevos. Pero, poco a poco, los pies se van acostumbrando, y luego te sientes de lo más cómoda posible...

— Pero, si dice que le ajustan —intervino su papá, algo turbado— podría ir un par de días con las zapatillas viejas, mientras vamos ensanchando los zapatos nuevos poco a poco...

— Claro. Como tú no vas a llevarla en el primer día de clases. Y no eres tú quien pasará la vergüenza, cuando las vecinas y vecinos digan que no le hemos comprado "siquiera unos zapatos decentes" a la pobre niña. Crees que es agradable escuchar todo eso? Pues no!. Y no se diga más. Te pones esos zapatos! Ya te los habìas probado cuando los compramos, y ambos, si AMBOS, dijeron que estaban bien! o no?

— Si, mami.

La voz de Cat es de resignación. Mira con cierta rabia hacia su papá, quien, en silencio, le coloca los zapatos, pero no los ajusta mucho, tratando de aliviar un poco la molestia.

— Ya está.

— Igual me ajustan, papi. Pero ya no me duele tanto.

Se abrazan. Se despiden. Un guiño y una sonrisa cómplice «Todo va a estar bien —le dice— diviértete»

El camino al kinder no es tan largo. Solamente cruzar la calle y ya está. Pero de todas formas hay que cumplir con el protocolo de llevar la maleta con los útiles bien ordenados, los libros forrados, y la lonchera. Y entregar todo esto en la puerta a la encargada, y despedirse con un beso en la frente y el infaltable: «Pórtate bien».

Cat ya está grande. Ya no necesita que nadie se quede con ella acompañándola en clases. Ya superó todo eso. Y ademaás, ya tiene amigos que han compartido con ella años anteriores.

— Hola Cat.

— Hola Lucy! Hola Ana!

— Hola Cat. Hola Lucy. Hmm, quieren?

Ana, siempre lleva algo en los bolsillos, o en las manos, o en algún lugar, para comer, y siempre comparte con sus amiguitas. Y ellas saben esto, así que siempre aceptan las cosas ricas que Anita comparte con ellas. Y todas son felices.

— Te molesta algo, Cat? —Ana pregunta sin dejas de masticar el rico pastel de chocolate y arándanos que trajo

— Si. Me duelen los pies. Los zapatos nuevos me ajustan. —Compunjida responde Cat— NO me dejaron ponerme mis zapatillas, tan cómodas, tan suavecitas, tan bonitas...

— Yo ya tengo una semana haciendo que los zapatos nuevos se ablanden —muy seria dice Lucy— Mi abuelita me dijo que debía usarla así para que no me dolieran mucho. Y ahora ya casi no se siente que me ajustan.

— A mi nunca me duelen —sigue masticando Ana— siempre mis zapatos de charol me quedan perfectos.

Risas.

— Espera Tofy!! Cuidadoooo

El gran labrador marrón de Alex ungresa corriendo y en el camino tira mesas, sillas, maletas, mochilas. Y Alex apenas puede atraparlo de los pelos, y le increpa en voz alta:

— Mal chico, Tofy. Mal chico! Así no se debe portar. Los perros buenos esperan en la puerta...

La mascota lo mira sacando la lengua. Sentado, meneando la cola. Alex le da palmaditas en la cabeza, y luego, tomándolo de su collar, lo lleva a la puerta, para alegría de todos.

— Hola chicas! Han visto a José...

— Hola Alex. No lo hemos visto —responde Cat, aflojándose los zapatos, y tratándo de quitárselos.

— Por qué te quitas los zapatos? —pregunta Alex.

— Me ajustan —es la lacónica respuesta de Cat.

— Necesita que se "ablanden" —observa Ana, aun masticando las ultimas migajas— Quieres?

Le alcanza un pedazo de galleta a Alex, quien sin mediar respuesta lo toma y de un bocado lo desaparece con mucho agrado.

— Alguien debe caminar mucho con ellos para que no le duelan después —dice Lucy con mucha seriedad.

— Yo puedo! —la voz de Alex es traviesa y alegre, con cierta picardía y curiosidad por "ablandar" los zapatos nuevos de Cat.

Las niñas se miran desconcertadas. Pero antes que nadie pueda decir algo, ya Alex se ha quitado sus zapatillas, y se pone los zapatos de Cat, sin ajustarlos. Apenas ha hecho esto, empieza a correr por todos lados gritando «Abran paso al "ablandador intergaláctico de zapatos!»

Todos celebran la ocurrencia de Alex, y lo acompañan corriendo detras de él, entre risas y aplausos, incluso Cat, descalza, se une al tropel. Y todo estaría bien si no fuera porque la bulla llegó a los oìdos de Tofy, quien no dudó en unirse al juego, y armar tal alboroto que tuvieron que detenerlos para que no se lastimen.

— Muy bien, ya basta de juegos. Todos a sus lugares. Y presten atención! Esta figura de acá es la A...

La maestra con mucho cariño instruye a los niños, y los va llevando al mágico mundo de las letras y vocales, de cuentos e historias geniales.

Cat sentada no se pierde ni una sola palabra de la maestra, además, sus pies en las zapatillas de Alex se sienten muy cómodos. Lucy siempre bien atenta, trata de no perderse ni un detalle. Ana ya sacó otra galleta. Pero esta vez solo se come un poquitín. Alex sonríe, y hace gestos indescriptibles, tratando de "ablandar" los zapatos de Cat «Será un trabajo genial» piensa, pero más le divierte que así puede tener "zapatos nuevos", pues los de él, que le compraron el día anterior, ya están rotos....