miércoles, 22 de noviembre de 2017

Historia de amor, continuación

- Jamás había visto tantos "horrores ortográficos" juntos en toda mi vida. Jamás. Pero, por lo demás, el trabajo es genial. Haga las correcciones y preséntelo. Y por el amor de Dios, graduése de una buena vez, que ya me tiene harto con su presencia...

Casí gritó de alegría y felicidad. ya lo tenía. El resto era puro trámite. La cosa más simple, solamente ordenar, maquillar, darle el toque de gracia, y tendría lo que siempre quizo: el mejor trabajo de investigación de todos esos años.

Así fué. Solamente le tomó una semana presentarlo, y en menos de un mes estaba recibiendo la mención honrosa y las felicitaciones respectivas. Y, por supuesto, la avalancha de ofertas de trabajo, a cual más beneficiosa. Casi eligió al azar, no por el tema de beneficios, sino por los retos que le presentaban.

Pero no volvió a ver a José. Cuando regresó al café, ya no estaba. Le preguntó a Tomás, el vigilante nocturno. él la reconoció, pero le dijo no saber nada. Que al día siguiente, cuando regresó a su guardia, encontró a otro encargado. José había sido el encargado de la tienda (parte de una cadena) por casi dos meses.  No sabía más nada.

Ella le dijo que era para agradecerle, y si sabía algo de él, que por favor se lo hiciera saber. le dejó el número de la oficina.

Conoció a Rubén en una reunión con el directorio de la empresa a la que estaban fusionandose. La tracción fue casi instantánea. Él era un tipo ambicioso, agresivo, joven, talentoso, guapo... Y muy serio. Empezaron con reuniones formales, por el tema de la fusión. Luego casi sin darse cuenta, estaban saliendo, casi sin proponérselo. Y así, casi sin romanticismo, casi como si hubiese sido todo planificado, Rubén la presentó a sus padres (que quedaron encantados con ella) y María presentó a Rubén a los suyos (que también estuvieron de acuerdo, pero por alguna razón su mamá hizo un gesto de cierto desagrado).

- Me toienes que decir algo?
- Nada, hijita. Que Rubén me parece un gran muchacho, y espero que todo les vaya bien. Ya te hizo la propuesta?
- Mamá! recién estamos saliendo unos meses.. Ya no estamos en esas épocas antiguas... Además, tú sabes que yo prefiero mil veces ser libre..
- Si lo se mi hijita. Solamente quiero que seas feliz, por sobre todas las cosas. te adoro, mi reyna bella...

Pero a pesar de todo, no podía borrarse ese pequeño gesto de su mamá de la cabeza. Pero a pesar de todo, decidió irse a vivir con Rubén, para conocerse mejor.

Y todo iba bien. Planificaron todo. La casa, los bebes (serían dos), los viajes antes de eso, los autos, los lujos, las comodidades, los estudios (no dejarían nunca de estrudiar, seguirían mejorando en forma permanente). Eran almas gemelas, se entendían como nunca nadie lo habría hecho. Todo en orden, hasta en la casa, las cosas estaban tan ordenadas, que parfecía un palacio recién estrenado.

Planificaban las vacaciones, planificaron el primer bebé: varón. Y así fué. También la segunda: una preciosa nena. Y así fue. No querían el matrimonio, para tener la libertad de irse cuando quisieran. Somos libres, y esa libertad no nos la debe quitar nadie.

Al principio todos estaban consternados. Pero con el pasar de los años, se fueron haciendo a la idea. Y ya nadie se acordaba de esas nimiedades. Vivian "felices", con sus hijos, sus proipiedades, sus trabajos, sus estudios, sus mascotas...

Pero, algo le faltaba. Sentía que en su pecho había un vacío que no se llenaba con  nada, a pesar de haberlo logrado todo en la vida.

Se entregó a sus hijos. A educarlos. Volcó todo su amor y su sabiduría en ellos. Crecieron muy rápido. Y así como crecieron, se fueron. El varón quizo hacerse piloto comercial, pero tuvo la genial idea de primero ir a la Fuerza Aérea. No opuso tanta resistencia. Sabía que, como ella, su hijo sería inquebrantable. Solamente le hizo recordar que debía de cuidar de su hermana.

Aunque la hija fue mas agresiva. Se fué del país, consiguió una beca (nunca se pudo enterar como), y se fué a estudiar con un grupo de investigadores de cierto proyecto cientifico muy ambicioso. No quizo saber más. Solamente que se cuidara.

- No soy una niña. Y se cuidarme mejor que tú.
- Ya lo se. Pero me darías un abrazo?
- Te amo, mamita.
- Yo te adoro, mi princesa.

Fue entonces, que volvieron a estar solos con Rubén. Y al fin pudo descubrir que le era infiel. Y no con una mujer, sino con un hombre, que también era casado, y que trabajaba con ellos en la misma empresa.

Casi se muere. Pero lo superó. habían sido "felices". Así que decidieron "mudarse" a diferentes ciudades por "temas laborales".

Creó una nueva línea dentro de la empresa, como expansión, y se encargó directamente de ella. Mientras Rubén era ascendido a un cargo de mayor rango y tenía que trasladarse de país. Una gran salida.

- Debiste habérmelo dicho desde el inicio.
- Tenía mucho miedo. No se cómo ni cuando empezó, pero no quería destruir nuestro hogar...
- No quiero detalles. Solamente apártate de mi vista...
- Mantendremos las apariencias?
- No te preocupes. Pero deberíamos decirselo a los muchachos...
- Ya lo saben. Están en camino...

No hubo llantos, ni agravios, ni lamentos. Solamente aceptaron la realidad, y partieron cada uno por su camino. Seguirían siendo Padre, Madre, Hijo e Hija, segurían siendo la misma familia de siempre, pero cada uno con su propia vida...

- Aló?
- María Fernanda Del Valle Rivadeneyra?
- Rebeca!!
- Amiga!! Cómo has estado?
- Es increible escuchar tu voz... Y muy agradable. De donde llamas?
- Perdida. Claro, como eres tan importante, olvidaste a las amistades de antaño..
- Es que el trabajo...
- Bla, bla, bla...
- No cambias amiga...
- Hmm, si he cambiado, pero para mejor... ja, ja, ja... Ahora estoy mas ligth, y soy un bombóm apetecible... Si o nó, José? ("claro que si, mi amor")

Esa voz, esa voz... no puede ser! Es la misma voz. Siente su corazón desbocarse. Siente que el teléfono le va a explotar en las manos. Siente que algo le ha pasado....

- Perdsón, amiga. Supe que te habías mudado, y quería saber si podíamos encontrarnos un rato, para charlar un poco...
- Claro que sí! Si quieres en este mismo instante...
- No es para tanto, m i querida María. Es casi media noche... Te parece bien mañana? En el café...?
- Excelente, ahí nos vemos...
- Que gusto volverte a oir, mi querida María Fernanda...
- Lo mismo digo yo, es muy bueno re encontrarnos....

Al colgar el teléfono, una imagen viene a su memoria. Una voz que la acompañó siempre. Una voz que hizo que venciera muchos temores, y que se superara a si misma. Y una voz que alguna vez la hizo soñar... Pero ahora, ahora esa voz está con la que fue su mejor amiga.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario