Es una sensación extraña. No siente su cuerpo, sus manos, sus pies, todo esta ahí y en ninguna parte. Es como si despertara de un sueño, un sueño etéreo que sucedió en algún lugar en algún tiempo.
- Así es al principio, tardarás un poco en acostumbrarte.
- Me duele la cabeza, o algo por el estilo.
- Si, a mi me pasó lo mismo. Pero con el paso del tiempo ya no sentirás nada, y poco a poco te irás acostumbrando a estas nuevas sensaciones.
- Espera, no eres tu...
- Radek, El asesino, a tu servicio. Y ya se como te llamas, cazador Hercadios, y ya intenté poner fin a está embarazosa situación de manera mas gloriosa, pero... verás, aún no entiendo donde estamos ni que hacemos aquí...
- Espera, no puedo movilizar en forma espontánea mis manos y piernas... es como si...
- Tardaran un tiempo en obedecerte, eso es cierto... Me pasé un buen rato tratando de coger esa cosa que hay a tu lado para despertarte, pero no he logrado mas que sentarme un poco... Y aún no entiendo como es que llegamos acá... deberíamos de haber muerto...
- Claro... Estábamos peleando y nos atacó ..
- Esa cosa, no tienes que contarme nada, ya que si no recuerdas yo estuve ahí, a tu lado...
- Y Xereide? Y ...
- Kallhed... mi hijo... no lo sé. Todo fue tan rápido, me pareció ver que estaban en el último momento juntos ....
- Si, estaban juntos, pero yo vi a Kallhed morir... a manos de tus mercenarios... cómo es que aún vive?
- No lo sé. No me preguntes de cosas que aún no entiendo. No pretendas que tenga respuestas que tu mismo no puedes entender. Verás, llevo despierto algunos minutos antes que tú y todo para mi es aún una gran nebulosa difícil de entender.
- Momento... Recuerdo que al activar el amuleto del jefe Kayute y al sostenerlo de un lado, vi desintegrarse mi carne sobre los huesos, y lo mismo te pasó a ti.
- Si mal no recuerdo, nuestros cuerpos fueron consumidos por una energía extraña que absorbió a esa cosa que surgió de la nada.
- Solo recuerdo un gran resplandor... y luego desperté aquí. Pero mis brazos están intactos... entonces solo queda una cosa, estamos muertos y esto es algún lugar a donde van los que mueren...
- Claro, y somos tan especiales que solo estamos los dos y nadie mas de los que murieron... no me trago esa... murieron muchos, incluso puede que hayan muerto Kallhed y tu hija, como la llamaste? .. Xereida?
- Xereide..
- Ya... donde está el resto, genio? Si estamos muertos, y esto es un cielo o un infierno, por qué demonios estamos solos?
- Buen punto... A lo mejor solo podemos vernos el uno al otro y no podemos ver a los demás...
- Ya, eso si es demasiada filosofía para mi cerebro... no me siento a gusto morir y compartir mi descanso eterno contigo...
- Quizá sea nuestro castigo...
Silencio absoluto. No lo aceptan, o no quieren aceptar que están vivos, pero en una condición extraordinaria.
En forma absolutamente simultanea ambos cierran los ojos, y se recuestan en posición decúbito dorsal, con las palmas hacia arriba y todos los músculos en reposo absoluto. Es el momento de la revisión de rutina, y los sensores de IA necesitan que las memorias estén en completo reposo.
El capitán observa en silencio. No sabe aún como abordar el tema, así que recurre a la forma menos traumática, y dispone que sea incorporada toda la información necesaria en las memorias de los dos guerreros. Los necesita intactos, los necesita para lo que viene, y debe hacer un trabajo adecuado.
- Caballeros.
- Buen día, Capitán.
- Buen día, Capitán.
- Como ya saben estamos en la K23, y han sido transferidos bajo mi mando para continuar los viajes de exploración y colonización interestelar. Quería utilizar el viejo método de comunicación verbal y presencial para explicarles lo que está sucediendo. Primero, no están muertos, sus cuerpos en Paraíso se desintegraron al explotar el escudo de antimateria sobre el agujero creado para absorber al mega fénix, pero su memoria fue automáticamente transferida a la computadora nodriza, que es donde estamos. En algún momento volverán a materializar sus tejidos, pero mientras dure el viaje nos mantendremos en este estado. En Paraíso quedaron sus hijos, con los dos nietos que lleva Xereide en su viente. A propósito, ellos serán gemelos varones, y ya saben ustedes como se llamaron. Es cierto, nuestro viaje es en tiempo indeterminado, así que los acontecimientos en Paraíso están sucediendo, aún no suceden y ya sucedieron, todo al mismo tiempo. Es un concepto difícil para entender a nuestros pequeños cerebros, aunque con el tiempo aprenderán esto y mucho más. Segundo, pueden regresar a Paraíso en cualquier momento, pero no podrán interferir en absolutamente nada. Mi sugerencia, no lo hagan. Nada es como se lo imaginan, además acá tenemos mucho en que ocuparnos. Xereide, Kallhed y los pequeños cumplen con su papel a la perfección. Esa es otra historia. Ahora, estas son sus instrucciones....
- Así es al principio, tardarás un poco en acostumbrarte.
- Me duele la cabeza, o algo por el estilo.
- Si, a mi me pasó lo mismo. Pero con el paso del tiempo ya no sentirás nada, y poco a poco te irás acostumbrando a estas nuevas sensaciones.
- Espera, no eres tu...
- Radek, El asesino, a tu servicio. Y ya se como te llamas, cazador Hercadios, y ya intenté poner fin a está embarazosa situación de manera mas gloriosa, pero... verás, aún no entiendo donde estamos ni que hacemos aquí...
- Espera, no puedo movilizar en forma espontánea mis manos y piernas... es como si...
- Tardaran un tiempo en obedecerte, eso es cierto... Me pasé un buen rato tratando de coger esa cosa que hay a tu lado para despertarte, pero no he logrado mas que sentarme un poco... Y aún no entiendo como es que llegamos acá... deberíamos de haber muerto...
- Claro... Estábamos peleando y nos atacó ..
- Esa cosa, no tienes que contarme nada, ya que si no recuerdas yo estuve ahí, a tu lado...
- Y Xereide? Y ...
- Kallhed... mi hijo... no lo sé. Todo fue tan rápido, me pareció ver que estaban en el último momento juntos ....
- Si, estaban juntos, pero yo vi a Kallhed morir... a manos de tus mercenarios... cómo es que aún vive?
- No lo sé. No me preguntes de cosas que aún no entiendo. No pretendas que tenga respuestas que tu mismo no puedes entender. Verás, llevo despierto algunos minutos antes que tú y todo para mi es aún una gran nebulosa difícil de entender.
- Momento... Recuerdo que al activar el amuleto del jefe Kayute y al sostenerlo de un lado, vi desintegrarse mi carne sobre los huesos, y lo mismo te pasó a ti.
- Si mal no recuerdo, nuestros cuerpos fueron consumidos por una energía extraña que absorbió a esa cosa que surgió de la nada.
- Solo recuerdo un gran resplandor... y luego desperté aquí. Pero mis brazos están intactos... entonces solo queda una cosa, estamos muertos y esto es algún lugar a donde van los que mueren...
- Claro, y somos tan especiales que solo estamos los dos y nadie mas de los que murieron... no me trago esa... murieron muchos, incluso puede que hayan muerto Kallhed y tu hija, como la llamaste? .. Xereida?
- Xereide..
- Ya... donde está el resto, genio? Si estamos muertos, y esto es un cielo o un infierno, por qué demonios estamos solos?
- Buen punto... A lo mejor solo podemos vernos el uno al otro y no podemos ver a los demás...
- Ya, eso si es demasiada filosofía para mi cerebro... no me siento a gusto morir y compartir mi descanso eterno contigo...
- Quizá sea nuestro castigo...
Silencio absoluto. No lo aceptan, o no quieren aceptar que están vivos, pero en una condición extraordinaria.
En forma absolutamente simultanea ambos cierran los ojos, y se recuestan en posición decúbito dorsal, con las palmas hacia arriba y todos los músculos en reposo absoluto. Es el momento de la revisión de rutina, y los sensores de IA necesitan que las memorias estén en completo reposo.
El capitán observa en silencio. No sabe aún como abordar el tema, así que recurre a la forma menos traumática, y dispone que sea incorporada toda la información necesaria en las memorias de los dos guerreros. Los necesita intactos, los necesita para lo que viene, y debe hacer un trabajo adecuado.
- Caballeros.
- Buen día, Capitán.
- Buen día, Capitán.
- Como ya saben estamos en la K23, y han sido transferidos bajo mi mando para continuar los viajes de exploración y colonización interestelar. Quería utilizar el viejo método de comunicación verbal y presencial para explicarles lo que está sucediendo. Primero, no están muertos, sus cuerpos en Paraíso se desintegraron al explotar el escudo de antimateria sobre el agujero creado para absorber al mega fénix, pero su memoria fue automáticamente transferida a la computadora nodriza, que es donde estamos. En algún momento volverán a materializar sus tejidos, pero mientras dure el viaje nos mantendremos en este estado. En Paraíso quedaron sus hijos, con los dos nietos que lleva Xereide en su viente. A propósito, ellos serán gemelos varones, y ya saben ustedes como se llamaron. Es cierto, nuestro viaje es en tiempo indeterminado, así que los acontecimientos en Paraíso están sucediendo, aún no suceden y ya sucedieron, todo al mismo tiempo. Es un concepto difícil para entender a nuestros pequeños cerebros, aunque con el tiempo aprenderán esto y mucho más. Segundo, pueden regresar a Paraíso en cualquier momento, pero no podrán interferir en absolutamente nada. Mi sugerencia, no lo hagan. Nada es como se lo imaginan, además acá tenemos mucho en que ocuparnos. Xereide, Kallhed y los pequeños cumplen con su papel a la perfección. Esa es otra historia. Ahora, estas son sus instrucciones....
No hay comentarios.:
Publicar un comentario