miércoles, 8 de octubre de 2014

Paraíso - Epílogo.

Paraíso.

 Han pasado muchas generaciones desde la gran reconstrucción.

 Ahora sólo quedan relatos y leyendas sobre ese gran momento. Un enfrentamiento de dos titanes, semidioses de mitología que en su enfrentamiento pusieron al planeta al borde de la destrucción. 

Quedaron muy pocos, escogidos por la suerte y el destino para reiniciar la historia de un planeta llamado Paraíso. Los gemelos, nietos directos de estos grandes guerreros fueron los que guiaron al mundo entero en el nuevo camino trazado. Sus padres, llenos de sabiduría y experiencia pusieron las nuevas leyes y marcaron la ruta de la nueva civilización.

Los nombres Xereide, la madre, Kallhed, el patriarca, Radek y Hercadios, los grandes guías, llamados así en honor a sus míticos abuelos, quedaron grabados para siempre en la historia y en la memoria de Paraíso.

Es el año 693 de la nueva era, que se dio inicio con el nacimiento de los gemelos. Xereide y Kallhed no tuvieron más hijos, aunque nunca nadie entendió la razón. Pero tuvieron abundante descendencia y pudieron ver nacer y crecer a los hijos de los bisnietos antes de volverse etereos. Vivieron tanto y tan felices que ya los consideraban eternos. Su partida fue simple y romántica : los encontraron dormidos, tomados de la mano, con la tranquilidad, paz y felicidad dibujadas en sus rostros.

 Esa es la historia que ellos conocieron, pero el inicio fue algo diferente.

Al momento de activar el agujero que absorbió al mega fénix, se produjo el nivel suficiente de energía para reactivar la K23. El capitán tuvo que actuar rápido para rescatar las memorias de Radek y Hercadios. Los únicos cuerpos que pudo preservar fueron de Xereide, Kallhed y los gemelos que estaban aún en el vientre de su madre.

 Lo que fue alguna vez un hermoso planeta lleno de vida e historia regresó a su estado natural de roca inerte que giraba solitaria en el espacio vacío.
 Tardó alrededor de 200 años terrestres para reconstruirlo todo. Ayudaron los nuevos biodroides, mejorados y más sofisticados. Tomando muestras de los cuerpos de Xereide y Kallhed pudo reconstruir a gran parte de la población, y les puso la memoria de acuerdo a los datos que pudo almacenar en la IA de la nave y las memorias de Radek y Hercadios, ambas muy vívidas.

Cuando todo estaba listo, los nuevos cuerpos incubados al 100% , y el escenario montado como una gran obra de teatro, pudo retirar a los biodroides y activar a todos en forma simultánea.

Lastimosamente el largo período de hibernación hizo que se dañaran los tejidos reproductivos de Xereide y Kallhed. Los gemelos no fueron afectados, y los incubados no tuvieron problema alguno.

Pudo observarlos durante algún tiempo gracias a la sonda que dejó orbitando al planeta. La destruyó cuando el desarrollo tecnológico del planeta les dio la posibilidad de preparar un viaje al espacio.

 Podía estar satisfecho, no intentaron destruirse, no se separaron. Se mantuvieron juntos guiados por una sola idea, y eso era muy bueno. Al fin se había creado un verdadero Paraíso, y el Capitán de la K23 al fin podía sonreír placenteramente y dedicarse de lleno a su nuevo proyecto.

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