jueves, 18 de junio de 2015

Quimera - Capítulo 1. El inicio.

Capítulo 1.

- Bien,  algo debió salir muy mal.
- No es eso obvio?
- Sin resentimientos,  toca empezar desde donde estamos.
- Y que se supone que hagamos, genio?
- Hmm.  Ni idea.
- Estoy igual o peor que tú. Aunque veámosle el lado positivo: podremos planificar todo hasta el mínimo detalle.
- Claro, en este momento lo principal es prepararnos muy minuciosamente.
- Y no levantar sospechas.
- Exacto!
- El trato de los huéspedes es amigable y eso supone una ventaja.
- Lástima que para cuando estemos listos ellos no nos serán muy útiles.
- Si. Pero tendremos tiempo suficiente para reclutar a los elementos necesarios para el desarrollo del plan maestro.
- Además,  en estas circunstancias dependemos de ellos.
- Esa es la parte que menos me gusta. No se suponía que entraríamos en acción de forma inmediata?
- Aún no puedo determinar en que momento la computadora hizo este escenario,  pero debemos darle el crédito necesario pues nunca nos ha fallado.
- Hasta ahora.
- Veremos que sucede. Ya podremos después reclamarle todo.
- Claro. Si es que salimos de esta.
- Saldremos, de una manera u otra. No imagino que es lo que deben estar pensando allá arriba.
- No estoy de acuerdo contigo. En primer lugar, por razones de seguridad al dar inicio a una nueva misión la computadora principal se pone a hibernar dejando a todos en un estado de espera indeterminada. Osea,  cuando regresemos,  sí es que así sucede, nadie habrá notado el tiempo transcurrido. Segundo, estamos solos. Sólo al acercarnos a la nave podremos activar los protocolos de ingreso. En caso que transcurra demasiado tiempo, se activará el modo automático y seremos sustituidos en la memoria central de forma permanente.
- Ok. Y se puede saber cuanto tiempo tenemos?
- Un ciclo, osea el equivalente a una generación.
- Eso suena bastante.
- No sí tenemos en cuenta que en esta ocasión estaremos literalmente solos.
- Y el resto?
- Deberemos reclutar entre los nativos, para no crear sospechas.
- Y quién se supone los va a entrenar?
- Nosotros.
- Y los recursos?
- Debemos conseguirlos de los lugareños.
- Y se puede saber por que razones la computadora no nos informó de estos "pequeños e insignificantes" detalles?
- Así estaba en las directivas. Ella sólo cumplía órdenes.
- Momento! Órdenes de quién?!
- Mías.


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