Capitulo 7.
Un día de trabajo.
Se levanta minutos antes que suene la alarma. Es la fuerza de la costumbre que lo regula y hace actuar en forma casi automática.
Se ocupa en el baño por inercia, cepilla los dientes, se pone la ropa de deporte y va al gimnasio. En el simulador coloca la rutina de siempre: los paisajes de Quimera al amanecer. La música es siempre la misma. Se conoce cada canción y el orden en que se repiten. Despierta completamente recién a la mitad del ejercicio, cuando el sudor y el cansancio muscular estimulan sus sentidos.
Sus pensamientos están en casa, con las pequeñas y con su amada María. Termina en el simulador y es hora de las máquinas y las mancuernas. Sólo el dolor le hace sentir vivo y se exige al limite para cambiar un dolor por otro. La separación es dura y el trabajo frustrante. Pero debe seguir, sólo así podrá volver a casa, al dulce y tierno hogar. Con sus tres preciosas hijas, cada una más bella que la otra, con habilidades tan distintas que no sabe de donde heredaron. Con el cariñoso y fiel Bribón, se adoran mutuamente, y aunque no lo demuestren con frecuencia, son unos camaradas inseparables. Y es que comparten el mismo amor y cariño por las pequeñas y por la tierna y dulce María. Su amada María. Suspira con su sólo recuerdo. La lleva impregnada en todo su ser. Hasta ahora no sabe como pudo conquistarla.
Hasta ahora cree no merecer ser correspondido. Ella es tan bella, inteligente y dulce que fácilmente podría haber tenido a cualquiera. Su facilidad de comunicación le ha ganado muchos, demasiados, amigos y admiradores. Como es que se fijó en este feo y gruñón sujeto? No lo sabe, pero está completamente seguro que su amor y fidelidad son totalmente correspondidos. Y eso le da valor para seguir adelante. Ya tiene puesto el uniforme de trabajo y en forma automática se dirige al comedor.
- Hola Juanito!
- Pedrito! Mi pata del alma, como has estado?
- Y como voy a estar? Un par de días más y soy capaz de asesinar a la bruja esa.
- Tranquilo compadre. Total mañana viajas a Quimera, al calor del hogar.
- Sí amigo. Sí no fuera por eso hace tiempo que...
- No por favor! Otra vez con la misma cantaleta. Cuando vas a crecer Pedrin?
- El día que tú pases sonriendo sin agestarte por un segundo.
- Osea, nunca.
- Así somos amigo. Ya venimos con nuestras fallas desde la fábrica.
- Y es que no fuimos hechos en OA Corporation.
Risas.
Ambos son amigos de la infancia, pero Juan es el jefe de los 200 trabajadores del sector 5. Todos hombres casi de la misma edad, física y mentalmente bien dotados, pues cuando las máquinas se traban no hay espacio para debiluchos. Pedro es uno de los mandos intermedios, por eso sale cada 25 días por 10 en la casa. El resto lo hace una vez cada 35 y sólo por cinco días.
Es un lugar poco agradable Andrómeda. Una fábrica tan grande que casi es del tamaño de su natal Quimera, alejada por mucho espacio y tiempo, la única forma de entrar y salir de ahí es por los tele transportadores. Y el acceso a los mismos está demasiado resguardado. Ya están acostumbrados a esto. Sus padres abuelos y antepasados también trabajaron y murieron en este lugar, con la única diferencia que Juan ascendía muy rápido de jerarquía.
- Y como están tus pequeñas?
- Cada día más hermosas. Y, para cuando está programado el nacimiento del primogénito?
- Es en este viaje.
- Felicitaciones Pedrito!!!. Compadre, te has demorado bastante, ah?
- No amigo, tú te has adelantado un poco. Pero no era de extrañarse, ya nos tienes acostumbrado a tú prematuridad en todo.
Risas nuevamente.
El desayuno está muy bueno. Aunque a veces le queda la duda de sí es cierto lo que ven sus ojos y lo que siente su paladar. Ha escuchado tanto de la realidad virtual que siente temor de no ser real el mismo.
Suenan los altavoces. Lo llaman a la oficina mayor.
- Te llama la bruja compadre. A ver sí algún día le haces caso en sus pretensiones y así deja de molestarnos.
Con un guiño y una mirada picara Pedro se retira a su lugar de trabajo. Va cantando, pues la felicidad del pronto viaje a casa y del nacimiento de su hijo le dan mucha energía.
La bruja. Así es conocida la Directora Hellen. La única mujer conocida que trabaja en la fábrica. Nadie sabe de donde vino ni como fue que llegó. Sólo saben que vive en la fábrica, que es muy eficiente, estricta y justa. No le conocen pareja ni familia. Muy atractiva, y aparentemente demasiado joven para el puesto, la sienten inalcanzable para todos.
Sólo la ven en ocasiones muy especiales: supervisiones inopinadas, algunas ceremonias, y cuando hay que sancionar a alguien. El día de la huelga pudieron constatar que conocía bien el trabajo de la fábrica. Hizo trabajar a la maquinaria completa sin un sólo trabajador y sólo tuvo cuatro fallas. Todo un récord sí tomamos en cuenta que en los otros sectores no se trabajo en absoluto.
- Buen día Directora. Me llamaba usted?
- Que gracioso, Juancito. Sabes muy bien que acá nunca hay día ni noche.
- La fuerza de la costumbre Directora.
- Ya te dije que puedes tutearme y que dejes de llamarme directora. Me haces sentir vieja. Igual, todos le pertenecemos a la compañía, y yo a ti, más que un subordinado, te considero un amigo. Además, somos casi de la misma edad.
- Lo siento.
- Siéntate y echa un vistazo a esto. Que opinas?
- A ver....
Andrómeda, una gigantesca maquinaria que orbita en los confines de la galaxia. Construida íntegramente por la corporación, esconde en sus entrañas un secreto siniestro....
Un día de trabajo.
Se levanta minutos antes que suene la alarma. Es la fuerza de la costumbre que lo regula y hace actuar en forma casi automática.
Se ocupa en el baño por inercia, cepilla los dientes, se pone la ropa de deporte y va al gimnasio. En el simulador coloca la rutina de siempre: los paisajes de Quimera al amanecer. La música es siempre la misma. Se conoce cada canción y el orden en que se repiten. Despierta completamente recién a la mitad del ejercicio, cuando el sudor y el cansancio muscular estimulan sus sentidos.
Sus pensamientos están en casa, con las pequeñas y con su amada María. Termina en el simulador y es hora de las máquinas y las mancuernas. Sólo el dolor le hace sentir vivo y se exige al limite para cambiar un dolor por otro. La separación es dura y el trabajo frustrante. Pero debe seguir, sólo así podrá volver a casa, al dulce y tierno hogar. Con sus tres preciosas hijas, cada una más bella que la otra, con habilidades tan distintas que no sabe de donde heredaron. Con el cariñoso y fiel Bribón, se adoran mutuamente, y aunque no lo demuestren con frecuencia, son unos camaradas inseparables. Y es que comparten el mismo amor y cariño por las pequeñas y por la tierna y dulce María. Su amada María. Suspira con su sólo recuerdo. La lleva impregnada en todo su ser. Hasta ahora no sabe como pudo conquistarla.
Hasta ahora cree no merecer ser correspondido. Ella es tan bella, inteligente y dulce que fácilmente podría haber tenido a cualquiera. Su facilidad de comunicación le ha ganado muchos, demasiados, amigos y admiradores. Como es que se fijó en este feo y gruñón sujeto? No lo sabe, pero está completamente seguro que su amor y fidelidad son totalmente correspondidos. Y eso le da valor para seguir adelante. Ya tiene puesto el uniforme de trabajo y en forma automática se dirige al comedor.
- Hola Juanito!
- Pedrito! Mi pata del alma, como has estado?
- Y como voy a estar? Un par de días más y soy capaz de asesinar a la bruja esa.
- Tranquilo compadre. Total mañana viajas a Quimera, al calor del hogar.
- Sí amigo. Sí no fuera por eso hace tiempo que...
- No por favor! Otra vez con la misma cantaleta. Cuando vas a crecer Pedrin?
- El día que tú pases sonriendo sin agestarte por un segundo.
- Osea, nunca.
- Así somos amigo. Ya venimos con nuestras fallas desde la fábrica.
- Y es que no fuimos hechos en OA Corporation.
Risas.
Ambos son amigos de la infancia, pero Juan es el jefe de los 200 trabajadores del sector 5. Todos hombres casi de la misma edad, física y mentalmente bien dotados, pues cuando las máquinas se traban no hay espacio para debiluchos. Pedro es uno de los mandos intermedios, por eso sale cada 25 días por 10 en la casa. El resto lo hace una vez cada 35 y sólo por cinco días.
Es un lugar poco agradable Andrómeda. Una fábrica tan grande que casi es del tamaño de su natal Quimera, alejada por mucho espacio y tiempo, la única forma de entrar y salir de ahí es por los tele transportadores. Y el acceso a los mismos está demasiado resguardado. Ya están acostumbrados a esto. Sus padres abuelos y antepasados también trabajaron y murieron en este lugar, con la única diferencia que Juan ascendía muy rápido de jerarquía.
- Y como están tus pequeñas?
- Cada día más hermosas. Y, para cuando está programado el nacimiento del primogénito?
- Es en este viaje.
- Felicitaciones Pedrito!!!. Compadre, te has demorado bastante, ah?
- No amigo, tú te has adelantado un poco. Pero no era de extrañarse, ya nos tienes acostumbrado a tú prematuridad en todo.
Risas nuevamente.
El desayuno está muy bueno. Aunque a veces le queda la duda de sí es cierto lo que ven sus ojos y lo que siente su paladar. Ha escuchado tanto de la realidad virtual que siente temor de no ser real el mismo.
Suenan los altavoces. Lo llaman a la oficina mayor.
- Te llama la bruja compadre. A ver sí algún día le haces caso en sus pretensiones y así deja de molestarnos.
Con un guiño y una mirada picara Pedro se retira a su lugar de trabajo. Va cantando, pues la felicidad del pronto viaje a casa y del nacimiento de su hijo le dan mucha energía.
La bruja. Así es conocida la Directora Hellen. La única mujer conocida que trabaja en la fábrica. Nadie sabe de donde vino ni como fue que llegó. Sólo saben que vive en la fábrica, que es muy eficiente, estricta y justa. No le conocen pareja ni familia. Muy atractiva, y aparentemente demasiado joven para el puesto, la sienten inalcanzable para todos.
Sólo la ven en ocasiones muy especiales: supervisiones inopinadas, algunas ceremonias, y cuando hay que sancionar a alguien. El día de la huelga pudieron constatar que conocía bien el trabajo de la fábrica. Hizo trabajar a la maquinaria completa sin un sólo trabajador y sólo tuvo cuatro fallas. Todo un récord sí tomamos en cuenta que en los otros sectores no se trabajo en absoluto.
- Buen día Directora. Me llamaba usted?
- Que gracioso, Juancito. Sabes muy bien que acá nunca hay día ni noche.
- La fuerza de la costumbre Directora.
- Ya te dije que puedes tutearme y que dejes de llamarme directora. Me haces sentir vieja. Igual, todos le pertenecemos a la compañía, y yo a ti, más que un subordinado, te considero un amigo. Además, somos casi de la misma edad.
- Lo siento.
- Siéntate y echa un vistazo a esto. Que opinas?
- A ver....
Andrómeda, una gigantesca maquinaria que orbita en los confines de la galaxia. Construida íntegramente por la corporación, esconde en sus entrañas un secreto siniestro....
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